3

Escalera hacia el cielo

5 Flares 5 Flares ×

Este verano estuve de vacaciones en Noruega, uno de los países con los paisajes más bonitos que he visitado: fiordos, glaciares, lagos, cascadas, pero una de las experiencias más impactantes fue la subida al Preikestolen.

También conocido como El Púlpito, es un saliente de roca a algo más de 600 metros de altura sobre el Fiordo de la Luz, muy cerquita de la ciudad de Stavanger, en el sur del país, con unas vistas espectaculares del fiordo. Pero no sólo vale la pena por sus vistas, el recorrido para llegar hasta él es una experiencia alucinante.

Preikestolen

Preikestolen sobre el Fiordo de la Luz

Para llegar al inicio del camino hay que tomar un ferry desde Stavanger que en unos 30 minutos cruza el fiordo para después coger un autobús que en poco más de 20 minutos os lleva al principio del recorrido.

No puede decirse que los aproximadamente 4 kilómetros que tiene el camino sean fáciles pero tampoco puede catalogarse de un trayecto excesivamente difícil, aunque la bajada puede resultar complicada sobre todo si ha llovido y el suelo está mojado, ya que los resbalones son constantes. Te encuentras personas de todas las edades y condiciones físicas, niños, personas mayores, ¡y hasta gente que va casi corriendo! La excursión no debería llevaros más de 4 o 5 horas, calculando unas 2 horas para subir, el tiempo que queráis pasar allí una vez lleguéis arriba y una hora y media para bajar.

Preikestolen

El recorrido está muy bien señalizado y no tiene pérdida si seguís las marcas en forma de T de color rojo. Además, cada cierto tiempo encontráis unos postes que os marcan la situación y la distancia que os falta para llegar. Os recomiendo que no llevéis excesivo peso en la mochila, con una botella de agua y una bolsa de frutos secos por si os entra hambre es más que suficiente. Sobre todo, llevad calzado adecuado, un cortavientos y un chubasquero por si tenéis frío o llueve. ¡Tened en cuenta que arriba estáis a 604 metros sobre el fiordo y suele hacer bastante viento!

Durante el trayecto, os encontráis con tramos de diferente dificultad, unos más sencillos y llanos sobre tablas de madera, y otros con escalones de piedra, que es la zona más complicada. ¡No os preocupéis! Todo el mundo llega al final. El premio que tenéis por alcanzar la meta es fantástico así que merece la pena hacer un esfuerzo. 

Preikestolen

Vistas desde camino, casi llegando al Preikestolen

Otra recomendación que me gustaría haceros es que empecéis la excursión a primera hora de la mañana. A pesar de que hay gente haciendo la excursión a todas horas, éste es el mejor momento, ya que cuando lleguéis no encontraréis una gran cantidad de personas y tendréis más espacio para hacer fotos y disfrutar del paisaje. En cambio, a partir de las 11:00h hay mucha más gente subiendo y una vez lleguéis no podréis disfrutarlo.

Geológicamente, tarde o temprano, el Preikestolen está condenado a caerse sobre el fiordo. Tiene una grieta en la roca que indica que acabara cediendo. Hay una leyenda que cuenta que esto sucederá cuando siete hermanos se casen con siete hermanas… ¡¡esperemos que no lo hagan cuando haya mucha gente arriba!!

Os cansaréis, como digo, no es fácil, pero la sensación de libertad y la descarga de adrenalina que sentiréis al asomaros, hará que os olvidéis del cansancio que podáis tener en ese momento. Recordad que son 604 metros de caída libre sobre el fiordo, sin protecciones ni vallas, es sencillamente espectacular y uno de esos lugares que hay que visitar al menos una vez en la vida.

Preikestolen

5 Flares Twitter 0 Facebook 5 Google+ 0 5 Flares ×

3 Comments

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.